Dos agrupaciones de mujeres y Nasrin Sotoudeh, la abogada iraní encarcelada, premios a la Igualdad del CGAE – Confilegal

En uno de los escenarios más impresionantes de Madrid, el Auditorio Rafael del Pino, se celebró ayer la Primera Edición de los Premios de Igualdad de la Abogacía que otorgó el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) y que contó con un brillante colofón, la intervención del periodista Iñaki Gabilondo –que fue quien entregó los premios–, en el que explicó porqué la igualdad es importante y lo que a la sociedad española le va en ello.

Las premiadas fueron la Agrupación de Mujeres Abogadas, del Colegio de la Abogacía de Alicante, y la Agrupación de Mujeres Abogadas del Colegio de Valladolid, por su trabajo, en la asistencia jurídica a víctimas de violencia de género y de agresiones.

Gabilondo entregó, a sus máximas representantes –Elena Reig Cruañez, por Alicante, y Rosa Gil, por Valladolid– los galardones, consistentes en una cerámica de Talavera. Las dos reivindicaron el trabajo que han venido realizando.

El periodista Iñaki Gabilondo, a quien le correspondió entregar los Premios, con las premiadas, Elena Reig Cruañez, de la Agrupación de Mujeres Abogadas de Alicante, y Rosa Gil -enmascarada, con una chaqueta rosa–, del Colegio de la Agrupación de Mujeres Abogadas de Valladolid, junto a Victoria Ortega, presidenta del Consejo General de la Abogacía Española, entidad organizadora del acto. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Elena Reig Cruañez, de la Asociación de Mujeres Abogadas de Alicante.

Rosa Gil, de la Asociación de Mujeres Abogadas de Valladolid, la segunda premiada.

El CGAE también premió a la abogada iraní Nasrin Sotoudeh, quien fue condenada en 2019 a 38 años y seis meses de cárcel –de los que tiene que cumplir 17– y 148 latigazos, tras la celebración de dos juicios, por combatir las leyes discriminatorias y degradantes iraníes y defender los derechos de las mujeres.

Nasrin Sotoudeh, la abogada iraní que, desde hace dos años, cumple condena en una cárcel de su país.

Su marido, Reza Jandan, dio las gracias a través de un vídeo.

El evento fue inaugurado a las 12 de la mañana con la intervención presencial del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y de la presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, Cani Fernández Vicién, esta telemática, junto a Victoria Ortega.

Durante su intervención, Campo recordó la puesta en marcha del primer Plan de Igualdad de la Administración de Justicia.

Y recordó, de forma especial, la reciente aprobación del nuevo Estatuto General de la Abogacía Española –bajo su personal impulso y apoyo– «que regula, entre otras cosas, la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en la provisión de los órganos colegiales y promueve la conciliación”.

Cani Fernández, por su parte, subrayó la importancia de la celebración del día internacional de la mujer trabajadora e invitó a reflexionar sobre todo lo conseguido hasta ahora.

Y se preguntó: «¿Cómo podemos mejorar las mujeres? El mundo de la abogacía está poblado en sus cúspides por hombres, lo conozco bien. Tenemos que transformar el entorno. Tenemos que asentar parámetros de valoración del talento necesario para ascender a la carrera. Y tenemos que contar con el apoyo de los hombres. Todo apoyo de los hombres es poco. Las que hemos llegado tenemos esa responsabilidad. Tenemos que materializar entornos amables para ayudar al resto».

Juan Carlos Campo durante su intervención, en la que enumeró los hitos de su Ministerio en la consecución de la igualdad entre hombres y mujeres. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

La presidenta de la CNMC, Cani Fernández, intervino telemáticamente. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

El evento de los Primeros Premios de la Igualdad del CGAE se articuló en torno a dos mesas redondas. La primera llevó por título «Brecha salarial, brecha profesional: Una realidad a abordar».

En la misma participaron Íñigo Sagardoy de Simón, socio de Sagardoy Abogados, Patricia Madrona García, abogada y agente de Igualdad de Cuatrecasas, Joan Martínez García, y Fernanda Álvarez Pérez, abogada, moderados por el Joan Martínez García, decano del Colegio de Abogados de Granollers. Como relatora María Auxiliadora Borja Albiol, decana del Colegio de Valencia.

En este marco, Sagardoy cogió el toro por los cuernos:. «Hay una realidad indiscutible. Existe esa brecha salarial y esa desigualdad. Tenemos que poner de nuestra parte. Retos: Primero, tomar conciencia de que esto existe. Hay muchos despachos que no lo ven como una problemática y no toman conciencia. Segundo, combatir la pérdida de talento por la frustración que esto genera. Deberíamos aprender de las grandes empresas. Es raro que los despachos tengan como objetivo mejorar la igualdad, hacer un plan de igualdad o una política de igualdad».

Patricia Madrona recordó que la brecha salarial en el mundo del derecho era del 10,7 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadística. «Una brecha que, con la pandemia, puede agrandarse hasta un 20 por ciento. El gran desafío es retener a las mujeres», señaló.

La abogada planteó una reforma legislativa que acote los actos de suspensión de las vistas judiciales, para favorecer a las mujeres que estén, por ejemplo embarazadas, y conminó a los medios de comunicación para que se esfuercen por combatir la imagen masculinizada de la profesión.

Fernánda Álvarez, que fue la abogada de José Ignacio Abuin Gey, «El Chicle», asesino de la joven Diana Quer, secundó la propuesta de Madrona: «Hay que incentivar que las mujeres abogadas embarazadas puedan plantear suspensión de actos judiciales que no afecten al justiciable».

Pero recordó que el problema mayor se produce en los bufetes medianos y pequeños. Sobre todos los pequeños. «En la abogacía a menor dedicación, menor retribución económica. Álvarez puso el dedo en la llaga identificando uno de los grandes obstáculos para la igualdad efectiva: «El problema son los prejuicios. Evitan que progresemos. ¿Por qué cobramos menos? Por la maternidad. ¿Por qué es la mujer la que sacrifica su carrera? Ahí está la brecha salarial».

De izquierda a derecha, Íñigo Sagardoy de Simón, socio de Sagardoy Abogados, Patricia Madrona García, abogada y agente de Igualdad de Cuatrecasas, Joan Martínez García, decano del Colegio de Abogados de Granollers –moderador– y Fernanda Álvarez Pérez, abogada. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

La segunda mesa redonda tuvo como planteamiento «Claves para romper el techo de cristal».

En la misma participaron Nieves Briz Puertas, socia directora de Dentons y presidenta de IWF Spain, Delia María Rodríguez Rodríguez, abogada de Vestalia Asociados, y Alicia Muñoz Lombardía, vicesecretaria del Consejo Santander España.

Moderó Luis Carlos Albo Aguirre, decano del Colegio de Abogados de Oviedo, y la relató Guillermo Plaza Escribano, decano del Colegio de Abogados de Burgos.

Nieves Briz Puertas hizo una intervención en primera persona. Confesó que no le había sido nada fácil. Su trayectoria profesional se resume en 30 años en grandes despachos internacionales.

Las cifras, según ella, no engañan. «El 48 % de los colegiados entre 24 y 30 años son mujeres. En despachos, entre el 50 y el 51 %. Las mujeres tienen las mejoras notas y más idiomas. No hay barrera de entrada en despachos. Sin embargo, solo un 20 % de las mujeres ocupan sociatura. Y solo un 5,3 % son socias directoras».

Sin embargo, reconoció que, por lo que a ella respecta, no habría «podido llegar sin la ayuda de mi marido. Soy socia y madre. Y he tenido hijos varones. A mi entender, hay que elegir muy bien a los compañeros de viaje. Y hay que pasar a la acción. Hay que convencerse que esto de la igualdad es un tema social que nos atañe a todos».

Nieves Briz Puertas, socia directora de Dentons y presidenta de IWF Spain, Delia María Rodríguez Rodríguez, abogada de Vestalia Asociados, Luis Carlos Albo Aguirre, decano del Colegio de Abogados de Oviedo, y Alicia Muñoz Lombardía, vicesecretaria del Consejo Santander España. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

En su intervención Delia Rodríguez hizo referencia al teletrabajo, que funciona. «Hace que seamos más eficaces. La maternidad –añadió– es algo biológico. No se puede evitar. Por eso hay que conciliar».

Alicia Muñoz Lombardía describió una clara hoja de ruta para el cambio que podría comprársela cualquier partido político. La hoja de ruta que ha implementado el Santander con el apoyo de Ana Patricia Botín, la presidenta.

«Hay que crear un sentido de urgencia. Identificar las barreras y las oportunidades. Hay que establecer un compromiso desde la cúpula de las empresas, de los despachos, para que las mujeres lleguen a los puestos de decisión», apuntó.

«Hay que crear una visión para el cambio. Hay que poner unos objetivos. Y hay que comunicar esa visión para el cambio. Dónde queremos llegar. Lo que no se mide no existe. En el Santander las mujeres ocupan el 30 % de los puestos directivos. y tenemos un 40 % puestos de consejeras en el Consejo de Administración», añadió.

«Las mujeres pensamos que por trabajar como hormiguitas nos lo van a reconocer. Hay que acabar con eso, con el síndrome de la Tiara», subrayó.

Alicia Muñoz Lombardía, vicesecretaria del Consejo Santander España, describió una hoja de ruta hacia la igualdad –la que está implementando su empresa– que bien podría formar parte del programa de gobierno de un partido político por la claridad de objetivos, de medios y de tiempos. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

El síndrome de la Tiara describe la pasividad que asumen generalmente las mujeres (no todas) en sus puestos de trabajo, cumpliendo escrupulosamente con su deber, sin hacerlo notar, esperando que algún jefe las detecte y las corone con una tiara, en forma de aumento de sueldo o reconocimiento de algún tipo.

Dicho término fue acuñado por dos mujeres, Carol Frohlinger y Deborah  Kolb, fundadoras de Negotiating Women, quienes identificaron este problema como uno de los techos de cristal que tienen las mujeres, que no saben vender lo que valen.

CONCLUSIONES

Las conclusiones correspondieron a Maria Eugènia Gay y Marga Cerro, decenas de los colegios de Barcelona y de Talavera de la Reina.

«La conciliación», dijo Gay, «sigue muy alejada del principio de corresponsabilidad». Terminó afirmando que «el feminismo es luchar po las libertades, reclamar más paridad, equidad y perspectiva de género».

Cerro, presidenta de la Comisión de Igualdad del CGAE, por su parte, dijo que «el liderazgo no entiende de sexos sino de resultados» y subrayó el compromiso con la igualdad de los colegios profesionales.

A las decanas de los colegios de Barcelona y Talavera de la Reina, Toledo, Maria Eugènia Gay y Marga Cerro, les correspondió cerrar con las conclusiones.

La mañana estuvo amenizada por las actuaciones musicales de la cantautora malagueña María Pelaé

María Peláe, durante su intervención. Confesó, con la gracia malagueña que caracteriza a la gente de esa tierra, que había quitado la zeta a su apellido para que no la confundieran más con la conocida nadadora.

Y terminó con la clásica foto de familia, todos enmascarados, como mandan los tiempos.

Ponentes, premiados y decanos de varios colegios de España. Una foto de familia para la posteridad.

El acto ha sido subvencionado por la Mutualidad de la Abogacía y por Santander.

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